En el marco de la
ejecución del proyecto restauración de bosques con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible,
“Restaurando mi tierra” el cual esta terminando su ejecución en 14 municipios de la región del Oriente Antioqueño, se
han desarrollado entre otras, actividades de rescate de especies forestales.
Cada una de las jornadas
ha estado rodeada de gran entusiasmo entre los participantes: Contratistas que
ejecutan las actividades de restauración (entre los que caben mencionar Juntas
administradoras de acueductos, Juntas de Acción Comunal, Asociaciones y ONG´s,
en general), funcionarios de las administraciones locales, la Interventoría del
Ministerio y por el grupo de técnicos del equipo de Restauración de CORNARE.
Las jornadas de rescate
tienen como fin el trasladar a los sitios que se están restaurando, algunas
especies de árboles que se encuentran ubicados en lugares donde corren algún
riesgo de ser eliminados (potreros, taludes de las vías, caminos, servidumbres,
entre otras) ó donde la competencia con otros árboles no les permite desarrollar
su potencial y crecer (como en el bosque).
Estas actividades ha
llevado a retomar acciones que ponen de manifiesto la intuición y el “echar
mano” de los recursos que tenemos al alcance; costales, bolsas plásticas,
marcadores, papel craff, fibras, navajas, palines, palas cocas, tijeras
podadoras y en algunos casos la “fuerza” de los participantes han sido comunes
en las jornadas llevadas a cabo hasta ahora en los municipios de La Ceja del
Tambo (predio Buenos Aires, vereda San Jorge), Marinilla (predio Granja Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid vereda La Primavera) , Sonsón (predio Boquerón vereda Magallo) y Guatapé (predio Multiveredal vereda la Sonadora).
Es importante resaltar el
intercambio de saberes que se ha tenido en estos recates. Así como han participado personas adultas
conocedoras de muchas especies, como los señores de la Ceja, también han sido
parte de estos encuentros personas cuyas actividades se han desarrollado en otros campos, como es
el caso de la Asociación de Areneros de Marinilla AAREN, quienes con gran
alegría y buen sentido del humor han acatado las recomendaciones para el manejo
y posterior siembra de los arboles. A través de estas actividades se han
rescatado varias especies de nuestra flora nativa, entre las que cabe
mencionar: Berraquillo ó carne fiambre, punta de lance, alcaparro gigante,
encenillo, cerezo de monte, nigüito, chagualo, yarumo, cordoncillo, camargo,
cabo de hacha, drago, siete cueros, olivo de cera, carate, laurel, entre otros.
Cada uno de estos rescates,
ha traído enseñanzas desde el punto de vista técnico, pero las que más
enorgullece a los participantes es el reconocimiento de muchas especies de
árboles que si bien no son importantes desde el punto de vista de la madera, sí
lo son para cuidar nuestras cuencas y seguir abasteciendo las fuentes de agua,
para toda la comunidad.
Felicitaciones! Es muy grato conocer este tipo de trabajos y proyectos, que buscan rescatar nuestros árboles nativos y permite el diálogo de saberes entre las comunidades y gestores ambientales.
ResponderEliminarDennis Fernández